El viñedo

Finca Montepedroso tiene una superficie de 25 hectáreas dedicadas al monocultivo de verdejo, con una edad de plantación que oscila desde los 7 a los 31 años. Ubicada sobre una meseta a 750 metros de altitud, la finca presenta tres tipos de suelos característicos de una región situada en el sector central de la depresión que forma el río Duero: el suelo de aluvial (cantos de piedra) que corona la meseta y supone la mayor superficie del pago (70%); un suelo arcilloso en barranco, con una pendiente del 10% donde se hincan los viñedos más antiguos (31 años); y un suelo con gran cantidad de sedimentos de limo y arcilla, también en barranco y con pendientes de hasta el 20%.

Con un rendimiento medio muy por debajo del máximo autorizado por la denominación de origen, la bodega elabora dos vinos. El primero, con el mismo nombre de la propiedad, Finca Montepedroso, que no oculta la austeridad y rusticidad de verdejo, características precisamente que distinguen los grandes vinos de Rueda de otros elaborados con la misma variedad en otras zonas geográficas españolas. Y Montepedroso Enoteca que solamente saldrá al mercado en las vendimias excepcionales. Con una crianza de 18 meses en huevos de hormigón. Y posteriormente, ha pasado por una crianza de 1 año en botella. Es un vino mucho más mineral y profundo, la fruta fresca pasa a un segundo plano dejando en el primero las notas de humo, caliza, e incienso. En boca es más denso, sin perder la tensión y frescura.

En este sentido, además de los suelos, el clima es determinante para el cultivo, con inviernos fríos y muy largos, primaveras cortas con heladas tardías y veranos calurosos y secos. Las cepas se nutren en la profundidad de los subsuelos del agua de la reserva hídrica, de minerales y nutrientes, mientras que la extraordinaria amplitud térmica, tanto entre estaciones como diurna y nocturna, nos permiten elaborar vinos con una extraordinaria frescura y acidez que matizamos con una crianza sobre sus propias lías.